lunes, 15 de noviembre de 2010

Divagación #4

Es el frio entre los huesos que desvela ya mis noches,
sereno le cuento a la luna y ella aún sin reproche,
sigue alumbrando la noche,
cual mirada de princesa posada en el horizonte
y no se asombren,
que al alba se sonrojen los peones que con paciencia van librando sus batallas con los edredones en esos sueños taciturnos de larga entrada la noche...
la obscuridad, compañera acompañada de silencios, autos, voces
y esa luna gris y estas frias (largas) noches,
hacen que mi alma se acongoje y mi pecho indique mil direcciones (mil caminos)
pa buscar lo que yo kiero.
Noches plagadas de bruma con una luna que mira triste desde las alturas,
dando penumbra en los rincones de esta mente obscura
y alumbrando callejones de esta alma no tan pura que se alimenta de la noche y de todas estas dudas (que tortura)
que pura sangre es lo que corre por mis venas y pena ajena se congela mientras el reloj no suena pa despertar(me), mientras mi alma se hunde en esta ciénaga y las estrellas cubren al cielo cual fina tela... alumbrando titilantes la sombra del caminante y no condenan...
tampoco oyen las quejas,
reniegan de ser matices en el firmamento del planeta,
en las ciudades se esconden, en el campo están en vela,
como aguardando a ese que viene y nunca llega...
larga espera, larga noche, largas horas, largos caminos,
tiempo al tiempo que del apuro quedan pocos recorridos,
y noches largas, días cortos, la luna guía el destino
de aquellos desvalidos que saben que cada segundo es distinto al que se ha ido.
Yo le escribo a la luna, a las estrellas, a los niños, a las musas,
a todo aquel que crea que el cuerpo es el transporte que el alma usa
...y la mente abusa,
a los que tengan la esperanza de ver las cosas justas
en esta vida algún día (y no las cosas inconclusas)
Yo le escribo a la lluvia,
le escribo a los besos,
a los q sufren,
a los que no han muerto,
no hay espíritus si el espíritu ya no lo tenemos y la esencia se nos escapa y nada estamos haciendo...
ser humano ya es mas difícil que florecer en el desierto
cuando la sociedad impone statuto y reglamento.
Al ganado ha de arrearse con fuete y con temor,
que no quepa en duda que bajo la lupa
ganado somos todos
y la miseria no siempre está cerca de la mierda o llena lodo:
miserable son aquellos que no contemplan a esta luna,
que le pasan por debajo sin advertir de las ataduras que llevan en las manos y q dejamos de ver pa rriba cuando cruzamos los brazos y hacemos siempre lo mismo, por que la rutina es la que mantiene la felicidad de tus designios.
Y no hacer nada.
Vivir de la costumbre.
Las estrellas también se cansan de tanto fuego y tanta lumbre.

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